{"title":"Elevadores de coche","description":"\u003ch2 id=\"speakable-headline\"\u003eElevadores de coche para detailing y servicio de ruedas: cómo planificarlos bien\u003c\/h2\u003e\n\n\u003cblockquote id=\"speakable-summary\"\u003e\n  \u003cp\u003e\u003cem\u003e¿Qué tiene que hacer un elevador para el detailing de coches? Sostener el coche con seguridad, dejar libre los bajos y caber en el espacio que tienes. Lo decisivo son el tipo, la capacidad de carga, la altura del techo y la base. Esta página pone en orden los datos de planificación antes de elegir un modelo.\u003c\/em\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003c\/blockquote\u003e\n\n\u003chr\u003e\n\n\u003cp id=\"speakable-definition\"\u003e\u003cstrong\u003eElevadores de coche\u003c\/strong\u003e son equipos de elevación que levantan un vehículo completo y lo mantienen a altura de trabajo hasta terminar lo que hay debajo. Lo sujetan por el bastidor con cuatro brazos, por debajo de las ruedas con rampas o en toda su superficie con una plataforma. Cuatro datos deciden la elección: el tipo, la capacidad de carga en toneladas, la altura de techo disponible y la resistencia del suelo. Sin estos cuatro valores, comparar modelos es adelantarse.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cul\u003e\n  \u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eEl tipo se elige por el trabajo, no por el precio.\u003c\/strong\u003e Dos columnas dejan las ruedas libres, cuatro columnas sostienen el coche sobre sus propias ruedas, y uno de tijera eleva en plano y luego desaparece en el suelo. Quien trabaja mucho en pasos de rueda y taloneras decide distinto que quien cambia ruedas.\u003c\/li\u003e\n  \u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eLa capacidad se calcula con margen, no al límite.\u003c\/strong\u003e Hoy un SUV compacto eléctrico pesa en vacío entre 2,0 y 2,5 toneladas, y una furgoneta cargada pasa de ahí. Un 20 por ciento más sobre el coche más pesado que vaya a subir nunca es la cifra que necesitas al comprar.\u003c\/li\u003e\n  \u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eEl suelo es el límite más duro de la categoría.\u003c\/strong\u003e Para los de dos columnas, los fabricantes suelen exigir hormigón de calidad C20\/25 como mínimo y 200 milímetros de espesor; para los de tijera, a menudo algo menos. Una solera sobre una capa aislante no cumple, por dura que parezca.\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\n\u003chr\u003e\n\n\u003cblockquote class=\"praxistipp\"\u003e\n  \u003cp\u003e\u003cstrong\u003eLo que vemos en el día a día en Detailing1:\u003c\/strong\u003e Nos llegan a menudo consultas en las que la altura del techo ya está medida y aun así el elevador no cabe. El motivo casi siempre es el mismo detalle: se ha medido hasta el techo, pero lo que estorba es lo que cuelga por debajo. El carril de una puerta seccional cruza el espacio, y lámparas, tubos de calefacción y canaletas se comen más centímetros. Así que no midas el techo, sino el elemento más bajo sobre la zona prevista, y réstale la altura de tu coche más alto. Lo que queda es tu recorrido útil real. Una foto del sitio con un metro apoyado en la pared resuelve más dudas que cualquier ficha técnica.\u003c\/p\u003e\n\u003c\/blockquote\u003e\n\n\u003chr\u003e\n\n\u003ch3\u003eTres tipos para tres formas de trabajar\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eLos de dos columnas, cuatro columnas y tijera se diferencian en por dónde cogen el coche y qué queda accesible.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEl de dos columnas mete cuatro brazos bajo los puntos de apoyo del bastidor. Las ruedas quedan colgando en el aire, y pasos de rueda, frenos, taloneras y todos los bajos quedan a la vista. Para trabajar en las ruedas y limpiar los pasos de rueda, no hay acceso más directo.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEl de cuatro columnas funciona al revés. El coche sube a dos rampas y todo el tiempo se apoya sobre sus propias ruedas. No hay que colocar tacos en puntos concretos, subirlo lleva menos de un minuto y las ruedas siguen cargadas. Si aun así necesitas liberarlas, añades un gato de foso que levanta los ejes de la rampa.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLos de tijera levantan una plataforma con brazos cruzados. No necesitan columnas junto al coche, se pueden empotrar a ras de suelo y dejan la superficie libre en cuanto bajan. Los hay de recorrido corto, con alrededor de un metro de elevación para trabajar en las ruedas, y de recorrido completo, que suben hasta trabajar de pie.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eDentro de los de tijera hay dos formas de montaje. El empotrado queda a ras de suelo y necesita un hueco en el hormigón, o sea, una decisión para siempre. El de superficie va sobre el suelo y se puede mover dentro de un límite, pero la rampa y el bastidor forman un escalón por el que pasa cada rueda.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003ePara el detailing lo que más cuenta es el acceso lateral. Con uno de tijera te mueves libre alrededor del coche; con dos columnas, a cambio, tienes las ruedas a la altura de las manos. Los dos funcionan: solo reparten la comodidad de forma distinta.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003ePara cambiar ruedas sin más no hace falta ninguna de estas tres soluciones. Un gato de carretilla con sus borriquetas lo resuelve en el momento y luego se queda en un rincón; los modelos los tienes en \u003ca href=\"\/es\/collections\/wagenheber\"\u003eGato\u003c\/a\u003e.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3\u003eCapacidad de carga con margen, no al límite\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eLa capacidad no se elige por el coche que está hoy en la entrada, sino por el más pesado que vaya a subir alguna vez.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLa cuenta empieza en el peso en vacío de la documentación y termina en la masa máxima autorizada. Un familiar de gama media ronda las 1,6 toneladas en vacío y cargado puede pasar de 2,2. Lo que se levanta es el coche tal como llega, y rara vez llega vacío.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLos eléctricos han movido la cuenta. La batería suma, según su capacidad, de 300 a 600 kilos repartidos por el suelo del coche. Un SUV compacto eléctrico, que hace diez años habría sido el segundo coche de casa, hoy anda por las 2,2 toneladas en vacío. Traducido: los equipos de 2,5 toneladas se quedan cortos para una mezcla de vehículos.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLuego está el reparto de cargas. Ningún coche reparte su peso por igual en cuatro puntos; los de tracción delantera cargan bastante más delante. Por eso los fabricantes indican una proporción admisible, a menudo 2:3 o 3:2 entre ejes. Si colocas un coche al revés, sobrecargas dos brazos mientras los otros dos van sobrados.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eAdemás, la capacidad indicada solo vale en la posición de brazos prevista. Los brazos muy extendidos hacen de palanca más larga y cargan más el carro y el husillo que los recogidos. Trabajar siempre cerca del valor nominal no se nota como una rotura, sino poco a poco: la subida se vuelve más lenta, los patines se desgastan y la hidráulica baja a ojos vista durante la noche.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLos puntos de apoyo son la otra mitad de la misma pregunta. Vienen en el manual del coche, no se eligen a ojo. En modelos con taloneras carenadas o con una carcasa de batería portante hacen falta adaptadores con el apoyo adecuado; si no, el taco de goma hunde justo donde la reparación sale más cara.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3\u003eLa altura del techo y el recorrido limitan la elección\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eLa altura útil sale de tres valores: el elemento más bajo sobre la zona del coche, la altura del vehículo y la altura del propio elevador.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eUn familiar mide unos 1,50 metros, un SUV 1,70 y un monovolumen de techo alto más de 1,90. Para estar de pie debajo necesitas unos 1,90 metros libres bajo el coche. Las dos cifras sumadas dan lo que necesitas, y con un SUV ya son unos 3,60 metros.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn los de dos columnas, además, suma el diseño. La variante más habitual une las dos columnas con un travesaño superior por el que van cadenas y conductos. Así el suelo queda libre, pero cuesta altura. La alternativa lleva la unión abajo, con una chapa de paso plana o un bastidor: el espacio hacia arriba queda abierto, pero entre las columnas hay un escalón por el que tiene que pasar cada rueda.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLos de cuatro columnas ocupan una altura parecida, porque también llevan el accionamiento arriba o en los laterales. Aquí los de tijera ganan claramente: no tienen nada arriba que se coma altura, y los de recorrido corto se apañan con bastante menos techo que cualquier opción de columnas.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eAdemás de la altura cuenta la superficie. Alrededor del coche debería quedar un metro libre; si no, no abres ninguna puerta ni llegas con el cubo al lateral. Con dos columnas hace falta también espacio para la maniobra de entrada, porque el coche se coloca centrado entre las columnas.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eSi planificas un elevador para tu propio taller, antes de comparar precios mide tres cosas: la altura libre bajo el obstáculo más bajo, el ancho entre paredes y el largo que queda por detrás del coche.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3\u003eLa base manda antes que el equipo\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eUn elevador transmite varias toneladas al suelo a través de unos pocos puntos de anclaje. Lo que aguante ese suelo decide el tipo, muchas veces antes de que entre en juego un modelo.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLo habitual es exigir hormigón de calidad C20\/25 y un espesor a partir de 200 milímetros para los de columnas; los de tijera, según el modelo, se conforman con menos. C20\/25 significa que el hormigón resiste 20 newtons por milímetro cuadrado de compresión, medidos en una probeta extraída. En la práctica quiere decir, sin más, que los tacos de expansión agarran en el material en vez de romperlo.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eUna solera no es una cimentación. Una solera flotante sobre una capa aislante parece una losa de hormigón, pero bajo carga trabaja como una capa independiente. La calefacción por suelo radiante, además, descarta taladrar. Si no conoces cómo está hecho el suelo, una perforación con corona lo aclara y cuesta una fracción de lo que provoca un anclaje arrancado.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn las fijaciones cuentan los detalles: distancia suficiente al borde de la losa, ningún taco en una junta de dilatación, el par de apriete que marca el fabricante y un reapriete tras las primeras semanas de uso. Los anclajes químicos aguantan más en hormigón con riesgo de fisuras que los de expansión puros.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEl suelo también tiene que estar nivelado. Las columnas se aploman y, si hace falta, se calzan; si no, los carros van duros y los patines se desgastan por un lado. Una pendiente hacia el desagüe está bien, siempre que el fabricante la permita.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEl agua entra en la planificación. Si trabajas con presión bajo el coche, las salpicaduras llegan hasta la unidad de accionamiento, y necesitas un desagüe que asuma ese caudal. Qué clase de equipo encaja lo tienes en \u003ca href=\"\/es\/collections\/hochdruckreiniger\"\u003eHidrolimpiadoras\u003c\/a\u003e. La electricidad es el último punto de la lista: muchos de columnas funcionan con corriente trifásica de 400 voltios, y algunos de tijera más pequeños, con 230 voltios.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3\u003eLas revisiones obligatorias y el mantenimiento van con la compra\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eUn elevador es un equipo de trabajo sujeto a inspección. Si lo usas de forma profesional, planifica las revisiones desde el principio, porque vuelven cada año.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn el uso profesional en Alemania se aplica la Betriebssicherheitsverordnung, el reglamento de seguridad de equipos de trabajo. Exige una inspección antes de la primera puesta en marcha y después revisiones periódicas, en la práctica al menos una vez al año, a cargo de una persona cualificada para inspeccionar. Los resultados se documentan, normalmente en un libro de revisiones que se queda con el equipo.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn el ámbito privado este reglamento no se aplica. Aun así, las indicaciones del fabricante siguen siendo obligatorias, y tu seguro, en caso de siniestro, te pedirá justo esos justificantes. El esfuerzo es asumible; no tener el justificante, no.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eAl comprar, el marcado CE, la declaración de conformidad y un manual de uso en alemán forman parte del suministro. Si falta alguno, falta también la base para la revisión posterior. Toda persona que maneje el equipo recibe instrucción antes del primer uso, aunque sean solo dos.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eA eso se suma la revisión visual diaria antes de elevar: ¿encajan los bloqueos de los brazos?, ¿enclavan los seguros con un clic audible?, ¿están cadenas y cables sin roturas?, ¿sale aceite hidráulico por algún sitio? Ese medio minuto es la diferencia entre un fallo de una pieza y un accidente.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eUn criterio de compra que no sale en ninguna línea de la ficha técnica es la disponibilidad de recambios. Un equipo para el que hay juegos de juntas, patines y piezas de control dura quince años. Uno sin servicio técnico a mano se queda parado con la primera fuga y es difícil de inspeccionar.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3\u003eCuándo compensa de verdad la compra\u003c\/h3\u003e\n\n\u003cp\u003eEn el detailing, lo que gana un elevador no es tanto velocidad como postura: lo que de rodillas en el suelo te lleva una hora, de pie lo haces en cuarenta minutos y acabas todavía derecho.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eAclarar pasos de rueda, desengrasar taloneras, proteger los bajos, sellar los pasos de rueda, revisar el estado antes de entregar el coche. Con el coche en el suelo son trabajos pesados y por eso muchas veces se recortan. Con el coche arriba se vuelven rutina, porque llega la luz y tienes las dos manos libres.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eLos primeros coches llevan más tiempo que antes. Buscar los puntos de apoyo, colocar los brazos, comprobar a media altura que todo asienta: a la quinta vez ya no te exige atención, y al principio te cuesta cinco minutos cada vez. Es parte del proceso y no una señal de que la compra fue un error.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn cambio, si cambias ruedas dos veces al año y el resto del tiempo trabajas con el coche en el suelo, no necesitas un equipo de elevación fijo. Gato de carretilla y borriquetas lo cubren del todo, y la regla es corta: el gato es para levantar, se trabaja sobre acero.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn cuanto las ruedas salen del coche más a menudo, merece la pena mirar la otra mitad de este trabajo. El montaje y el equilibrado están en \u003ca href=\"\/es\/collections\/reifenmontiermaschinen\"\u003eDesmontadoras de Neumáticos\u003c\/a\u003e, y en cuanto a espacio conviene planificarlos junto con la elevación, no uno detrás de otro.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn el orden de montaje, la elevación rara vez va primero. Antes van superficie, luz, electricidad y agua, luego el prelavado y después el equipo que mueve coches y ruedas. La visión general de todos los bloques la tienes en \u003ca href=\"\/es\/collections\/werkstatteinrichtung\"\u003eEquipamiento de Taller\u003c\/a\u003e.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eY cuando toque decidir: mándanos las tres cifras de esta página —altura libre, composición del suelo y coche más pesado— junto con una foto del sitio. Te decimos qué tipo cabe en tu espacio y, con la misma claridad, si para tu caso un gato de carretilla es la respuesta más honesta.\u003c\/p\u003e","products":[],"url":"https:\/\/detiiling1.com\/es\/collections\/hebebuehne.oembed","provider":"Detailing1","version":"1.0","type":"link"}